miércoles, 19 de marzo de 2008

Instinto

Capítulos anteriores:
Renacimiento
Comienza la caza


Continuó andando por calles estrechas y sucias, apoyándose en las paredes, con el sabor del vómito nublado sus sentidos y el del remordimiento su alma. Trataba de sobreponerse a sus prejuicios, se repetía que ya no era humana si no algo superior, y que había destruido a un monstruo demoníaco. Pero las nauseas no cesaban.


De improvisto todo se detiene. Sus sentidos, llevados por un impulso reflejo, se expanden abarcando toda la calle, una rata hurgando entre los cubos de basura de su izquierda, una araña tejiendo su tela en un recoveco a su derecha y, a unos veinte metros de distancia, los que habían disparado sus instintos. Son tres, dos a su espalda y otro agazapado detrás de una destartalada lavadora abandonada junto a la entrada de un callejón.

Toda esta información llega a su cerebro en dos inspiraciones, al comenzar la tercera un torrente de energía invade su cuerpo, impulsándose a una velocidad cegadora hacia delante. Pasa junto a los cubos de basura, mientras la rata reacciona a cámara lenta, coge la tapa de uno de los cubos y avanza durante otra inspiración hacia el callejón. Siente un inicio de movimiento detrás de la lavadora y la tapa metálica sale volando de su mano izquierda como un cañonazo, impactando con una campanada contra la cabeza del chaval que surgía de su escondrijo tras el electrodoméstico.

Dos inspiraciones más, la cabeza del poseído golpea contra el suelo mientras la tapa del cubo rebota en el asfalto, Sandra ya casi ha llegado a la entrada del callejón, en su mano derecha su lima refulge y se agranda. Coge aire de nuevo y se lanza rodando hacia el callejón en el preciso instante en el que otro de los poseídos salta sobre ella, tratando de agarrarla.

Se incorpora, pero al hacerlo nota un agudo dolor en el tobillo y un crujido. De pronto todo parece acelerarse, oye el ruido metálico de la tapa contra el suelo y el crujido húmedo de la cara del segundo atacante impactando contra la esquina del callejón, se vuelve a tiempo para ver un borrón abalanzarse hacia ella. Trata de esquivarlo pero le es imposible, rota la concentración que aumentaba su velocidad, nota una hilera de afilados dientes clavarse en su hombro derecho y un latigazo de dolor sacude su columna vertebral sacándola de su aturdimiento. Todo vuelve a moverse a cámara lenta, se lanza contra la pared de su derecha con el hombro por delante, se escucha el sonido de una sandía golpeando contra la pared y la presión de los dientes sobre su hombro se afloja. Sin detener su movimiento, pega la espalda a la pared aprovechando el impulso para lanzar su maltrecho brazo hacia la entrada del callejón. Ve como su daga de luz atraviesa la cabeza del primer atacante que se abalanzaba de nuevo hacia ella.

Sólo queda uno, Sandra le mira desafiante y él saca un cuchillo de monte. Con una velocidad cegadora la chica clava sus manos en el pecho del cadáver que tiene al lado y las saca con un sonoro crujido. En cada una tiene una ensangrentada costilla convirtiéndose en dagas de luz. No le deja tiempo para pensar y avanza hacia él mientras el poseído decide darse la vuelta y huir, un agudo dolor recuerda a Sandra que no va poder alcanzarle y el chaval desaparece en la oscura calle.

El tiempo vuelve a su ritmo normal y cae de rodillas, extenuada. En la calle por la que ha huido el poseído se oye un suave silbido y algo rebotar, por delante de la boca del callejón pasa rodando la cabeza del demonio. Tranquilamente, sonriendo, Kirenel entra en el callejón.

- Muy bien, te felicito jovencita, necesitas pulir un poco el que no te sigan los compinches de tu objetivo, pero has resuelto la papeleta bastante bien.

Enarcando una ceja mira a las costillas que Sandra aún sujeta con fuerza.

- Bastante creativo. Bueno, vamos a que te vean esas heridas, no queremos que nos encuentren en medio de este estropicio…

6 comentarios:

Laura dijo...

yo tb estoy de acuerdo en q lo de las costillas ha sido bastante creativo (y un pelín desagradable para mi gusto :p)
me ha gustado como has mantenido la tensión hasta el final.
ah y todo un detalle x tu parte señalar los capitulos anteriores al principio.

Giaccomo Torchia dijo...

me ha gustado bastante, lo de las costillas ha estado muy bien, muy cañero. Igual te vuelves como yo y dejas las mariposas y las florecitas, ten cuidado.

Giaccomo Torchia dijo...

por cierto siento no haber comentado el anterior, cosas de preparar el viaje de semana santa. pero tambien me molo mucho

Javi dijo...

laura: Sip, un pelin gore si que es
Lo de los episodios se hacia necesario para no liar a la gente que llegase nueva y pudiesen leer en orden

torchia: Veo que lo de las costillas ha llamado bastante la atención jejeje, pues es algo que se me ocurrio a ultima hora segun escribia el final :P
Habra florecitas, lo cortes no quita lo valiente :P

Laura dijo...

la verdad es q con lo chulo q te ha quedado el relato lo unico q comentamos son las dichosas costillas... jejeje

Isabel dijo...

Como mola la historia, que pasada, y no te preocupes no es nada gore, es truculento sólo en su justa medida, había que crear tensión.(y recuerda: no me llames bruta por ponerte este comentario, que ya sabes que yo tambien puedo ser delicada...o algo...)

Un saludo