lunes, 10 de marzo de 2008

Lágrimas en el bosque

La pálida piel de la elfa estaba perlada de sudor, mientras se revolvía y gemía en el miserable catre de una sucia posada, las delicadas facciones de su rostro contraídas en una mueca de agonía. Le habían advertido sobre las pesadillas, pero estaba convencida de que la senda que acababa de comenzar a recorrer la llevaría a encontrar la forma de acabar con la maldición que estaba matando lentamente a su pueblo.

Estaba en el bosque de Quithayran, corriendo entre al espesura. No podía recordar quien o que la perseguía, pero la dominaba un terror absoluto que nublaba su mente. A toda velocidad se encaramó a las ramas bajas de un árbol y saltando con precisión y seguridad fue ascendiendo a la copa del árbol más alto del bosque. Al asomarse sobre las hojas superiores del árbol vio como desde el sur una marea de negras arañas comenzaban a devorar el bosque, la sorpresa fue sustituida por terror cuando notó como de debajo de la parte inferior de su coraza empezaba a brotar un torrente de diminutas arañas que devoraban su carne. El árbol se derrumbó y cayó al vacío mientras era consumida por las arañas y una tormenta de fuego arrasaba todo a su alrededor.

Se despertó gritando y saltó de la cama, todo su cuerpo desnudo temblando sin control. Cuando recuperó el aliento y se dio cuenta de donde estaba comenzó a sollozar. Tras unos minutos consiguió recuperar la calma lo suficiente para rebuscar en su bolsa y sacar un mazo de cartas grabadas en un material de aspecto quitinoso. Extrajo las ocho cartas superiores y se concentró, notando el poder que emanaba de ellas. Mezcló las cartas y con un gesto un tanto dubitativo dio la vuelta a la primera.

Terminó de ajustarse la armadura y se colocó el arco a la espalda, recogió la bolsa e introdujo en ella el Tarot de Cadwallon que acababa de encantar. Levantó del suelo la carta que estaba boca arriba, mostraba un reloj con personas y animales cayéndo de una de sus agujas. Era la carta X, el Destino, en Ascendente.

Sonrió mientras guardaba la carta, algunos sacrificios merecían la pena.

1 comentario:

Laura dijo...

quitinoso??? eso q es lo q éh??? :p
deduzco q habrá una 2ª parte o acaba asi??