jueves, 24 de enero de 2008

Una razón

Caminaba por calles borrosas, un velo de húmeda tristeza cubriendo sus ojos. Ya hacía tiempo que la existencia había perdido sentido, sin razones para querer ver un nuevo despertar del Sol. Se detuvo, sus pasos habían terminado en el portal de esa gris prisión a la que en un tiempo llamó hogar, convertida ahora en oscuro pozo de recuerdos amargos.

Había decidido subir a la azotea para contemplar aquella miserable existencia y levantar el vuelo hacia lo que viniese después, ya fuese otra vida o simplemente el olvido. Si tan solo pudiese encontrar una razón para continuar luchando... Pero no la había, todo en su vida había fracasado, era hora de enfrentarse a su única salida.

En las escaleras que llevaban al portal, antesala de su camino de salida, una niña de unos tres años jugaba con una muñeca de trapo. Se detuvo pensando en cuan simple era la vida a tan tierna edad y cuan negra se volvía al envejecer. La niña levantó la vista y tras un momento salió corriendo y dobló la esquina. ¿Tanto se asomaba a su rostro su horrible alma? Decidió acabar de una vez, subió los peldaños y al pisar el último notó que tiraban de su ropa. Se giró y vio que la niña sujetaba una flor silvestre en su dirección, tomó la flor y la niña sonrió.

- No estés triste.

Sin poder apartar la vista de la flor o la niña, que había vuelto a jugar con su muñeca, se sentó en el escalón. Más lágrimas acudieron a sus ojos, pero estas eran de un tipo que hacía mucho tiempo que no probaba. Poco a poco una sonrisa curvó sus cansados labios. Había encontrado una razón, la salvación era algo tan simple...

3 comentarios:

Laura dijo...

q bonitooooooo

Naru dijo...

A comparación del anterior este es muy bonito:).
Supongo que la niña le recordó que hay muchas razones para vivir.

Cuervo dijo...

que tienno... por cierto, planteate unirte a la secta, que los comentarios crecen exponencialmente.
En este la parte del sufrimiento del tio me parece un poco más exagerada, casi como cuando hacemos el bobo por ahí...

pero mola (¡Ya sólo me falta uno de comentar! ¿por qué no tienes un ritmo más asequible???)