martes, 22 de enero de 2008

Juguetes

Érase una vez un niño que tenía un juguete con el que era muy feliz, se pasaba todo el día jugando con el, imaginando mil historias y riendo continuamente.

Un día, el juguete se rompió. No fue por nada concreto, simplemente se rompió. Su madre le dijo que había sido porque el juguete era de mala calidad, algunos niños le dijeron que era culpa suya. Pero eso a el le daba igual, solo podía pensar en su juguete roto. Lloró, de forma inconsolable, continua, iba a todas partes con el juguete roto en sus manitas, sin querer admitir lo que había pasado.

Un día, mientras deambulaba sollozando, se tropezó con algo. Miró al suelo y vio una pequeña pelota de colores. Con una sonrisa floreciendo en sus labios, dio una suave patada a la pelota, ésta rodó tímidamente emitiendo un alegre sonido con los cascabeles que tenía dentro.

Desde ese día el niño iba a todos lados dando patadas a la pelota, jugaba con ella a todas horas, riendo mientras la perseguía para volver a empujarla. Pero siempre, siempre, llevaba su viejo juguete roto en las manos. Todos le decían que dejase su juguete, que ya no servía de nada y que con las manos libres podría coger la pelota y jugar mucho más con ella. Pero el nunca soltó su viejo juguete, ni siquiera cuando se hirió una manita con el. A veces dejaba de jugar con la pelota y lloraba mirando con tristeza su viejo juguete.

Un día, mientras jugaba con la pelota, se distrajo con el juguete roto y se tropezó. Cayó al suelo y cuando levantó la vista buscando la pelota no la vió. Se levantó olvidando la caída y buscó por los alrededores pero, por increíble que parezca, nunca volvió a encontrar aquella pelota de colores de alegres cascabeles.

4 comentarios:

Laura dijo...

Muy bonito, supongo q aunque a veces cuesta, no hay q vivir aferrado al pasado...

Laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Naru dijo...

Para un niño es muy dificil desprenderse de un juguete, por muy viejo que sea, pero normalmente, aunque les cueste mucho muchísimo, al final le acaban soltando o alguien se lo acaba tirando porque no tiene sentido que se aferre a algo roto, sino a algo nuevo.
Y al contrario que el primer comentario... no me ha gustado nada, es triste.

Cuervo dijo...

me llevo una extraña sensación... es de colorines, pero triste... y encima con moralina: no te aferres al pasado, disfruta de lo que te trae el presente, por que si sigues empeñado en el juguete roto, la pelota super chachi puede largarse. y a buen entendedor...

mola